Mensajería, seguridad y localización donde no llega la señal celular. Una red descentralizada que funciona en la cordillera, el desierto, el mar y cada rincón sin cobertura — sin SIM, sin antenas de operador, sin plan de datos.
El 100% del territorio importa, pero la cobertura celular sigue la rentabilidad — no la geografía. Donde el negocio, la aventura y la emergencia ocurren, no hay señal.
Cordillera, desierto, +6.400 km de costa y fiordos donde instalar una antena celular jamás será rentable.
Trabajadores, turistas y comunidades quedan incomunicados. Pedir ayuda o reportar una posición es imposible.
Telefonía satelital y radios HF cuestan fortunas en equipo y OPEX mensual. No escalan a cientos de activos.
Una malla propia y descentralizada: cada equipo recibe y reenvía el mensaje del siguiente. Mientras más equipos, más cobertura. Sin punto único de falla.
Tu mensaje o posición GPS sale del equipo por radio de larga distancia.
Cada equipo cercano lo recibe y lo reenvía. Multi-salto: el alcance se multiplica.
La red cifra de extremo a extremo. Solo el destinatario lee el mensaje. Privado por diseño.
Llega a la app, al panel o a un gateway con internet para integrarse a tus sistemas.
Desde un tracker listo para usar hasta una integración IoT a medida para tu operación.
Trackers personales, de activos y SOS preconfigurados. Ubicación en tiempo real para personas, vehículos, maquinaria y mascotas — sin SIM ni costo de datos.
Integraciones IoT verticales: dashboards de telemetría, geocercas, alertas, conexión a tu ERP/SCADA y APIs. Para operaciones con decenas o cientos de nodos.
Mensajería y SOS para turismo, eventos y comunidades rurales en zonas con red de repetidores. Kits en arriendo y suscripción a la red de cobertura.
El mayor valor está en operaciones que cumplen estas señales:
Salvar vidas, prevenir incendios y monitorear la biodiversidad en parques nacionales y reservas — justo donde no llega la señal celular. Una capa de conectividad para CONAF, guardaparques y el nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas.
La Ley 21.600 crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, con el mandato de conservar los ecosistemas y gestionar cada parque y reserva del país. Cumplir ese mandato exige datos, vigilancia y respuesta en terreno — inviable donde no hay cobertura. Reldo lleva esa conectividad hasta el último sendero, cumbre y quebrada.
Botón SOS con posición GPS para excursionistas donde no hay señal. La alerta llega a los guardaparques al instante y guía la búsqueda al punto exacto.
→ Rescates en minutos, no en horasSensores de temperatura, humedad y humo distribuidos en el bosque y conectados en malla. Detectan un foco cuando aún es pequeño y avisan antes de que se propague.
→ Minutos ganados = hectáreas salvadasTrabajo solo en terreno remoto con trazabilidad y botón de auxilio. Patrullas que se comunican y coordinan aunque estén a kilómetros de toda antena.
→ Nadie trabaja incomunicadoCámaras trampa, seguimiento de fauna y sensores acústicos que detectan motosierras o disparos. Vigilancia continua de especies y amenazas, como exige la Ley 21.600.
→ Evidencia para conservar y fiscalizarRegistro de ingreso y salida en senderos y accesos. Ante un incendio o emergencia, saber al instante cuántas personas siguen dentro del parque y dónde.
→ Evacuaciones con datos, no a ciegasClima, viento y humedad en tiempo real desde puntos sin energía ni cobertura. Alimenta índices de peligro de incendio y decisiones de manejo del parque.
→ Prevención basada en datos realesTodo funciona off-grid y con energía solar: la red sigue viva cuando el fuego o el aislamiento derriban toda otra infraestructura. Hablemos de tu parque →
Un tramo de cordillera con bosque, sensores y antenas en malla. Elige un escenario y míralo en 3D — la señal se moldea por el relieve, no por líneas rectas.
Esto no es cobertura ya desplegada: es la hoja de ruta. Cada nodo que se suma extiende el alcance de todos los demás, así que la red puede crecer de forma orgánica a lo largo de los 4.300 km de Chile — del altiplano de Arica a los fiordos de Magallanes — sin ningún operador de por medio. El mapa marca ubicaciones donde tiene sentido desplegar los primeros nodos: cada punto puede ser un repetidor, una salida a internet o un nodo en terreno. Pasa el cursor sobre cada ubicación.
De Arica a Antofagasta, donde las distancias son enormes y la conectividad tradicional escasea, la red puede crecer nodo a nodo hasta convertir el aislamiento en una ventaja estratégica para faenas, comunidades y viajeros.
Entre Atacama y Coquimbo, la red puede ir enlazando los valles transversales, la franja costera y los cielos limpios del Elqui, para acompañar a quienes producen, pescan y exploran en un territorio que mezcla desierto, agro y mar.
De Valparaíso y Santiago hasta el Maule, la mayor densidad de población de Chile es donde la red puede alcanzar antes su masa crítica: cada nodo suma rutas y resiliencia, y la ciudad, los valles vitícolas y la cordillera de los Andes se complementan para sostener la actividad de millones de personas.
Entre Ñuble y Los Lagos, la red puede llevar conectividad nodo a nodo a un territorio de bosques, lagos, campos y costa donde la señal tradicional se desvanece, para empoderar al agro, al turismo y a las comunidades rurales y mapuche.
De Aysén a Magallanes y la Antártica, cada nodo sería una conquista sobre la geografía más extrema del país — fiordos, glaciares y vientos —, y ahí la red puede llevar algo que no es lujo, sino seguridad y vida.
Efecto red. Cada nuevo nodo en Reldo no solo gana cobertura para sí mismo: extiende el alcance de todos sus vecinos y crea nuevas rutas para que los datos viajen aunque un enlace falle. Mientras más nodos se suman, más caminos alternativos existen, más difícil es derribar la red y más lejos llega la señal sin depender de infraestructura central. Así, un nodo en el desierto del norte, otro en un valle del centro y otro en un fiordo austral se fortalecen mutuamente: la red crece de forma orgánica y se vuelve más resiliente con cada persona que se conecta.
No reemplaza todo — y no te lo vamos a vender así. Reldo gana en costo, autonomía y privacidad; el satélite gana en cobertura total y video. La diferencia, de un vistazo.
| Reldo | Satelital Starlink / Iridium | Radio tradicional | Celular 4G / 5G · con cobertura | |
|---|---|---|---|---|
| Costo del equipo | Bajo · pago único | Muy alto | Medio-alto | Bajo |
| Costo mensual | $0 · sin abono | Alto, mensual | Bajo | Plan mensual |
| Funciona sin señal celular | Sí · red propia | Sí · global | Sí | No |
| Cobertura en cualquier punto | Donde hay equipos | Sí · global | Variable | Solo con torres |
| Mensajería y ubicación | Sí | Sí | Limitada | Sí |
| Privacidad | Extremo a extremo | Vía operador | Abierta | Vía operador |
| Voz y video | No | Sí | Solo voz | Sí |
| Control de la red | Tuya, sin terceros | Del operador | Equipos sueltos | De las torres |
Ideal Bueno Limitado No / débil
Regulación, alcance real, batería y privacidad — respondido sin exageraciones.
No. La red opera en una banda de radio de uso libre, sin licencia ni concesión, igual que el WiFi. No pagas permiso ni abono mensual a ningún operador: el equipo es tuyo y la red también.
Mucho mayor que el de una señal local como WiFi, aunque depende del terreno: con edificios y obstáculos de por medio se reduce, y con vista despejada crece bastante. Lo más importante es la malla: muchos equipos se retransmiten entre sí, así que la cobertura se extiende mucho más allá de lo que llega un solo equipo.
La red sigue funcionando. Es una malla auto-reparable: si un equipo deja de operar, los mensajes toman automáticamente otro camino por los equipos vecinos. No existe un punto central que pueda derribar toda la red.
Texto, ubicación (GPS) y datos de sensores — no voz ni video en vivo. Está pensada para mensajes cortos, coordinación, compartir posición y alertas de emergencia, no para reemplazar una llamada telefónica.
Un equipo portátil dura desde varias horas hasta un par de días de uso activo. Como repetidor fijo con un panel solar pequeño funciona de forma prácticamente indefinida, porque está optimizado para consumir muy poca energía.
Sí. Los mensajes viajan cifrados de extremo a extremo: los equipos que los retransmiten no pueden leer su contenido, solo ayudan a entregarlos. Ni un operador ni un tercero que capte la señal obtiene tus mensajes.
Mucho menos. El equipo es de pago único, sin abono mensual ni cobro por mensaje. Un teléfono satelital implica un equipo caro más planes que se pagan todos los meses. La contrapartida honesta: el satélite tiene cobertura global; Reldo funciona donde haya equipos cerca.
Operador turístico, empresa con faenas remotas o entusiasta de la tecnología — déjanos tu correo y agendemos una demo.